martes, 7 de febrero de 2017

[Gamerfocus] Doom - A Fondo (Parte 1)



Al igual que una gran parte de videojugadores de mi generación, crecí jugando Doom en PC y es imposible no considerarlo como uno de los pilares del mundo de los videojuegos. Su influencia e importancia en la industria es innegable y, para sorpresa de todo el mundo, la nueva entrega del 2016, también llamada Doom, no es un mero intento de llamar a nuestra nostalgia o de presentar un nombre conocido con los elementos de moda en el medio, no. El nuevo Doom nos presenta de nuevo y de forma mejorada todos los elementos que hicieron grande a su versión original, como una especie de veterano de guerra que viene a enseñar a todos los malcriados soldados modernos cómo es que se hacen de verdad las cosas.

Pero hay mucho más.

¿Recuerdan la trama del primer Doom? Probablemente no. De hecho, muchos jugadores creen sinceramente que carece de historia y honestamente no los culpo. El juego no hace mucho hincapié en ella. No lo necesitaba. Nos encontrábamos en un escenario lleno de demonios y teníamos armas a nuestra disposición: ese era todo el planteamiento.

John Carmack, programador principal del juego, decía: “La historia en un videojuego es como en una película porno. Se espera que esté allí, pero no es lo importante.”

Pero sí tenía trama. Nos hablaba de experimentos sobre tele-transportación desarrollados en Phobos y Deimos, las lunas de Marte, y cómo nuestro protagonista, enviado allí como castigo por insurrección militar, llegaba justo cuando algo salía mal. Demonios comienzan a emerger de los portales de tele-transportación, los seres humanos en la base son poseídos y Deimos desaparece sin dejar rastro.

Sí, no era más que una excusa para la masacre de criaturas infernales que íbamos a realizar, y no había mucha más profundidad en ella. Esta nueva entrega seguro siguió el mismo camino de usar un guion desechable que sirviera sólo de decoración mientras destripamos monstruos, ¿o tal vez no es así? 




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